jueves, 19 de abril de 2012

PRÁCTICA II. EL RETRATO EN LA PUBLICIDAD.



“Margarita con Coca-Cola” es el nombre que recibe el retrato que he elegido para la siguiente práctica.
Dicha obra, pertenece a Antonio de Felipe. Uno de los pintores que ha logrado reimponer de nuevo el movimiento del Pop-art. Por ello, a la hora de clasificar el estilo de la obra diremos que pertenece al movimiento mencionado. Fue creada en torno a los últimos años del siglo XX y los primeros del siglo XXI. Sin total seguridad, puedo decir que el lugar donde se ha podido visionar dicho trabajo ha podido ser en alguna de las tantas exposiciones que ha mostrado el autor. Además añadiré que el retrato pertenece a la serie llamada “LOGOTIPOS”, que como podemos observar trata de arte y publicidad (también llamado arte patrocinado).
Para entender un poco mejor esta obra, hablaré un poco del autor (Antonio de Felipe). Nace en Valencia en 1965, y desde muy pequeño siente inquietudes artísticas que le llevan a estudiar y licenciarse en Bellas Artes. Pero al mismo tiempo que estudiaba, trabajaba como creativo en una agencia de publicidad, algo que sin duda marcará su estilo pictórico en el futuro. Hay que destacar que en sus más de veinte años de intensa trayectoria profesional ha realizado más de setenta exposiciones individuales, tanto en España como en el extranjero, y otras tantas colectivas. En ellas rinde homenaje al mundo de la publicidad, del cine o de la pintura barroca española; apareciendo en su obra representaciones de los objetos más cotidianos, los productos de gran consumo y los iconos de la cultura de masas. Además hace referencia a grandes pintores clásicos como Velázquez, Munch o Picasso. Pero su gran inspiración ha sido Andy Warhol. Es considerado uno de los autores más imitados del momento.
También ha hecho incursiones en otros campos, como en el cine, diseñando vajillas, carteles, portadas de discos  y con colaboraciones en grandes revistas y periódicos.
Como ya mencioné este autor hace arte patrocinado por lo que esta obra supongo que la haya financiado Coca-Cola, debido a que en la misma aparece su logo, y es una forma de que el producto (en este caso esta bebida refrescante) se publicite y llegue a muchas más personas.
A continuación voy a intentar realizar el análisis más técnico de la obra.
Empiezo aclarando que el soporte que se ha usado para el retrato de “Margarita con Coca-Cola” es el lienzo, utilizando sobre él  la técnica del acrílico.
Antonio de Felipe, vemos que en esta obra rinde homenaje a Velázquez, ya que utiliza a uno de los personajes más famosos del cuadro de “Las Meninas”, a la infanta Margarita de Austria, para dar composición a esta obra artística.



Podemos decir que la obra es figurativa, además de clasificarlo como dibujo artístico, ya que es la representación de una persona por medio de líneas que limitan sus formas y contornos. Además de decir que es totalmente realista, porque al representar a un personaje histórico. Todo está muy bien definido, y tiene un gran parecido a la obra verdadera, es decir, la de Velázquez; lo único que cambia es que en el caso de este retrato, Margarita sostiene en una mano una Coca Cola, y en la otra un osito de peluche.
Lo que más nos llama la atención son los colores empleados. Existe una predominancia  del rojo (color cálido), tanto en el fondo, como en otros detalles que acompañan a la niña (detalles del vestido). Este color nos produce una sensación de impacto y de cercanía. Este color cálido se complementa a la perfección con el blanco del vestido de la Infanta Margarita. Este color transmite pureza y bondad. Además de que estos colores transmitan todo esto, personalmente creo que el autor los ha elegido para publicitar el producto, que es la Coca Cola, ya que el rojo y el blanco son los colores principales del logotipo.
En cuanto a lo de si el autor ha puesto más importancia en el dibujo o en color, yo creo que lo que ha querido es mantener un equilibrio y que el significado de uno se enlace con el significado del otro. Ya que como he mencionado con anterioridad los colores el autor los ha elegido porque son los colores de la Coca Cola, pero creo que el retrato de Margarita lo ha elegido, como para mostrar la importancia de dicho personaje histórico, diciendo con esto que la Coca Cola también es importante. Y en otro detalle que me he fijado es que, lo que se publicita es la Coca  Cola “sin cafeína”, un tipo de refresco dedicado especialmente para los niños y de ahí que también haya escogido la figura de la niña Margarita, reflejando su niñez con ese osito de peluche. Es decir, tiene un significado al iconológico, porque los detalles van más allá de lo que podemos ver.
En cuanto a la luz de la obra solo puedo decir que es simbólica, e irreal. Es la que ha decidido que sea el autor, estando más o menos todo el cuadro de la misma forma iluminado. Dándole cierto volumen a la figura humana.
Pasando ahora a hablar de la composición. Hay que destacar que la forma del soporte es cuadrada (130x130), esto provoca que centremos la visión mucho más en la Infanta Margarita, teniendo un equilibrio visual. Y en cuanto al esquema compositivo, creo que el de esta obra es de tipo balanceado.
Si nos paramos a detallar la figura humana de este retrato, hay que decir que la Infanta Margarita se encuentra muy estática, viéndolo en su postura con los brazos y el cuello girado, parece una estatua, y el vestido también hace que lo parezca, ya que es muy recto en la parte del pecho y la cintura. Y algo que hay que destacar es que pese a que el cuello lo tenga girado, la mirada está bastante bien estudiada, ya que conecta perfectamente con el espectador,  mostrando a una niña dulce e inocente.
Y para finalizar diré que el lenguaje publicitario que ha utilizado Antonio de Felipe es la belleza de la figura de la niña. La mirada, el cabello rubio mostrando perfección, la dulzura que irradia… Es decir, todas estas cualidades intenta que se comparen con todas las cualidades de la Coca Cola.

WEBGRAFÍA






miércoles, 21 de marzo de 2012

PRACTICA I. EL VALOR DE LA IMAGEN.

1.      CLASIFICACIÓN Y CONTEXTO HISTÓRICO-SOCIAL

La Chaîne Simpson (La cadena Simpson) es el nombre que recibe el cartel elegido para realizar esta primera práctica.

 La fecha de su creación es entorno a 1896 por Henri de Toulouse-Lautrec. Encontrándose actualmente en el Art Museum de San Diego.

El autor de esta obra (Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Montfa; Francia: 1864 – 1901) adquirió grandes influencias de Cheret. Pero se encargó de acentuar mucha más las características de la obra de este.
Desde que a Toulouse le detectaron la enfermedad en los huesos que no le permitió desarrollarse y crecer como una persona normal, su vida dio un cambio radical. Empezándole a gustar mucho la noche, y a coger malos vicios como la prostitución, el alcohol… Pero aún con todos estos problemas y siendo una figura tan llamativa, Toulouse se convirtió en un reconocido pintor, cartelista e ilustrador.
Al contrario que los artistas impresionistas (anteriores a su época), apenas le interesaba el género del paisaje, ya que para él lo más importante e interesante eran las personas, el pueblo. Siempre prefirió ambientes cerrados, iluminados con luz artificial, para jugar con los colores y los encuadres de forma subjetiva. Desde muy pequeño fue muy observador, atrayéndole la gestualidad de las personas (cantantes y comediantes), y le encantaba ridiculizar a la gente poderosa, pese a que él pertenecía a la clase alta, según él se sentía rechazo por ellos. Además tenía una gran memoria fotográfica, y pintaba de forma muy rápida. Hay que decir, que es uno de los principales representantes de la vanguardia modernista y del Art Nouveau  (finales siglo XIX, principios XX).
Algo que le caracteriza es que vivía de noche, y pasaba gran parte de su vida en los cabarets; haciéndose amigo de los dueños de estos. Consiguió así que le encargaran carteles para promocionar los espectáculos de los cabarets, algo que siempre entusiasmo a Lautrec. Comparándolo con otros artistas de su época,este sí que llegó a vender obras y fue bastante reconocido, pero especialmente su popularidad radicó en sus ilustraciones para revistas y carteles publicitarios más que en la pintura para óleo.
Siempre tuvo grandes amistades en el mundo del espectáculo, ya que para Toulouse el mundillo del vicio y de la extravagancia fue desde siempre su refugio.
Se consideraba así mismo un cronista social, ya que se relacionaba con todo el pueblo y se consideraba uno más de ellos.

Pero el alcoholismo deterioró su salud, padeciendo los últimos años de su vida
manías, depresiones, neurosis, además de ataques de parálisis en las piernas y en un costado. Muriendo postrado en una cama.

Una vez que hemos acabado de hablar un poco del autor, pasaremos a decir que Toulouse-Lautrec realizó este cartel (La Chaîne Simpson) por encargo de Louis Bougle, propietario de un negocio de bicicletas, con el coincidió durante un viaje a Londres. Bougle deseaba promocionar con este cartel su revolucionario invento: “la cadena Simpson”, la cual impulsaba sus bicicletas, eligiendo como modelos a Constant Huret (famosos ciclista francés) y sus entrenadores.
Además en esta época el ciclismo estaba empezando a calar como deporte entre la sociedad francesa, por lo que la obra tuvo bastante éxito.

2.      ANÁLISIS DE LA OBRA

Una vez estudiada la vida que llevó Toulouse-Lautrec, vamos a poder entender mucho mejor el estilo de sus obras.

Siguiendo el estilo de su autor esta obra pictórica pertenece al Art Nouveau (modernismo). Y la técnica que ha  utilizado en este cartel es la litografía (técnica de impresión típica de la época, y utilizada especialmente para la producción de carteles); en este caso el soporte de la pintura es el papel. Teniendo un tamaño aproximado de: 86 x 119,4 cm.

Podemos observar una bicicleta (en ella está el famoso ciclista: Constant Huret) en la izquierda, la cual lleva puesta la maravillosa cadena propulsora (Cadena Simpson: que se anuncia), y vemos como va a adelantar al tándem que aparece a la derecha.  En un segundo plano contemplamos a Bougle junto a una banda militar inglesa para celebrar el triunfo de su producto. Mientras que en el fondo se ve el resto de ciclistas. Se aprecia perfectamente la representación del espacio tridimensional y como del primer al último plano el autor le va restando importancia y lo va difuminando cada vez más.
La verdad es que los colores del cartel dan una sensación de calidez, ya que están en abundancia tanto los tonos anaranjados como rojizos (títulos y banda), acompañado de tonos pastel o amarillentos. Resaltando los ciclistas en un tono más oscuro: negro. Hay que mencionar que el efecto de movimiento de los vehículos está perfectamente conseguido (algo que le caracteriza), especialmente la potencia de la cadena que es el objetivo del cartel, gracias en cierto modo a la utilización de estos colores planos (influencia de “la estampa japonesa”), ya que da una cierta seguridad a la línea que define el trabajo. Además del movimiento, también es de influencia japonesa la originalidad de sus encuadres, que se manifiesta como podemos observar en las líneas compositivas diagonales y en el corte repentino de las figuras por los bordes.
Con todo ello lo que Lautrec ha querido, como ya hemos mencionado, resaltar por encima de todo la cadena, ya que es lo importante en este cartel, y el resto de elementos son secundarios.

A la hora de retratar al famoso ciclista hay que mencionar que como en el resto de carteles de Lautrec, siempre tiende a la caricatura de los personajes, donde con un mínimo de trazos intenta representar la personalidad y el carácter de los personajes. (En este caso yo creo que le ridiculiza un poco dejándole los calzoncillos por fuera, cosa que al resto de ciclistas no lo ha hecho). Y vemos como lo ha engrandecido en comparación al resto de ciclista, para enfocar así la atención del público.

Y por último, hay que decir que el mensaje que  Bougle quería que se transmitiera en aquella época, era que la cadena Simpson era la mejor que existía hasta el momento, y gracias a este cartel hacia ver que era así, ya que de una forma u otra persuade viendo que la bicicleta que lleva la cadena Simpson es la que va a ganar la carrera, y que además uno de los mejores ciclista de la época confiaba en esta cadena, es decir, dos puntos a favor para que la gente se fiara de ella. Vemos perfectamente aquí la actuación de la publicidad.